Tiempo Azul Productions

Social Documentary Films
nicaragua: The children are waiting... - Los niños esperan

Human Rights/ Drerechos Humanos

Latin American Studies/ Estudios Latinoamericanos

Youth/ Juventud

Sociology/ Sociología

Documentary Film Studies/ Cine Documental

Director: Marta Bautís

Camera/Cámara: Marta Bautís

CONSULTANTS: Leana Nuñez, Father Antonio Castro, Salvador Orochena, José Luiz Caliz (Cali), César Dávila Guerrero, Asociación Quincho Barrilete

areas of interest/de interÉs
credits/créditos

                51 min., 2002, In Spanish with English Subtitles


On a return trip to Nicaragua, the filmmaker compares the social situation among youngsters today with that of twenty years ago. Using testimonies, still photographs, newspaper articles and cinema verité, this documentary explores the complexity of factors that contribute to the increasing rate of violence among Nicaraguan youth. / En un viaje de regreso a Nicaragua, la realizadora compara la situación social actual de la juventud con la de hace veinte años atrás. Por medio de testimonios, fotografías, artículos de periódicos y cinema verité, este documental explora la complejidad de factores que contribuyen al creciente índice de violencia y crímen entre los jóvenes Nicaraguenses.
   Screenings/muestras


  • Feb., 2003: LaCinema Fe, Latin American Cinema Festival of New York
  • Feb., 2003: Santo Domingo Film and Video Festival, Dominican Republic
  • Mar., 2003: San Diego Latino Film Festival, California
  • Apr., 2003: First International Festival of the Humble Cinema, Gibara, Cuba
  • Oct., 2003: Cambridge Latino Film Festival, Massachussetts
  • Dec., 2002: New Latin American Cinema Festival, Habana, Cuba

Las pandillas de muchachos Latinos han sido asociadas con ciudades como Los Angeles y Chicago. Generalmente se inician en barrios marginales con alto índice de desempleo y falta de servicios sociales y de recreación. Estudios revelan que las pandillan no se forman en reacción a la vida de clase media, pero porque la mayoría de los jóvenes de clases mas pobres sienten disparidad entre los goles culturales y las oportunidades reales. In sus pandillas, estos jóvenes encuentran autoestima, aceptación y protección personal. El número de jóvenes Latinos que están envueltos en pandillas ha comenzado a aumentar recientemente en el Este de los Estados Unidos. Condiciones de vida muy duras en sus países ha forzado a muchas familias de inmigrar a los Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida. Muchas de estas familias se han radicado en los barrios de Nueva York o en alrededores. Cuando sus hijo creces, son expuestos a la cultura urbana de la calle y frecuentemente terminan uniéndose a las pandillas locales. Muchos de estos jóvenes son arrestados y deportados a países como Méjico, El Salvador, Colombia o Nicaragua. Llegan a sus países de origen alienados y trayendo aspectos de la cultura de violencia que aprendieron en los Estados Unidos. La mayoría de ellos no pueden encontrar trabajo, y se unen a las pandillas locales. Algunos de ellos regresan nuevamente a los Estados Unidos, continuando el ciclo de violencia.

Latino street gangs have been traditionally associated with cities such as Los Angeles and Chicago. They usually originate in disenfranchised neighborhoods characterized by high unemployment and lack of social and recreational services.  Studies reveal that gangs do not form in reaction to middle class life, but because most lower class youth experience a disparity between larger cultural goals and legitimate opportunities.  In their gangs, these youth find self-worth, acceptance and personal protection. The number of Latino youth who are involved in gangs has recently begun to increase in the East coast.  The harsh living conditions in some have forced many immigrant families to come to the United States in search of a better life and living conditions.  Many of these families have settled in New York City neighborhoods or surrounding areas. As their children grow up, they are  exposed to the urban street culture and often wind up joining local street gangs. Many  of these youth are arrested and then deported to countries such as Mexico, El Salvador, Colombia or Nicaragua.  They arrive to their native countries as outcasts, bringing with them aspects of criminal culture learned in the United States. Most of them are unable to find jobs and quickly join the local street gangs.  Many of them reenter the United States, continuing the cycle of violence. 

Marta N. Bautís, Tiempo Azul Productions - Producciones Tiempo Azul

mbautis@tiempoazul.org